BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Num. D-6 de 26/04/2004 Pág.: 16 y 17

 

 

Proposición no de Ley ante el Pleno sobre sobre derogación del Plan Hidrológico Nacional.

Presentada por el Grupo Parlamentario Esquerra Republicana de Catalunya

162/000008

La Mesa de la Cámara, en su reunión del día de hoy, ha adoptado el acuerdo que se indica respecto del asunto de referencia.


(162) Proposición no de Ley ante el Pleno

AUTOR: Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana (ERC).


Proposición no de Ley sobre derogación del Plan Hidrológico Nacional.


Acuerdo:

Entendiendo que se insta al Gobierno al ejercicio de su iniciativa legislativa en la materia y, considerando que solicita el debate de la iniciativa ante el Pleno, admitirla a trámite como Proposición no de Ley conforme al artículo 194 del Reglamento, disponer su conocimiento por el Pleno de la Cámara, dando traslado al Gobierno, y publicarla en el BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES, así como notificarlo al Grupo proponente.


En ejecución de dicho acuerdo se ordena la publicación de conformidad con el artículo 97 del Reglamento de la Cámara.


Palacio del Congreso de los Diputados, 20 de abril de 2004.-P. D. La Secretaria General del Congreso de los Diputados, Piedad García-Escudero Márquez.


A la Mesa del Congreso de los Diputados

Don Joan Puigcercós i Boixassa, don Joan Tardá i Coma, doña Rosa María Bonás i Pahisa, don Agustí Cerdá i Argent, don Francesc Canet i Coma, don Joan Puig Cordón, don Jordi Ramón i Torres, don Josep Andreu i Domingo, Diputados del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana, al amparo de lo dispuesto en el artículo 193 y siguientes del vigente Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente Proposición no de Ley para su debate en Pleno.


Exposición de motivos

La precipitada puesta en marcha del Plan Hidrológico Nacional, inmediatamente previa a las elecciones que han llevado a la oposición a sus promotores, no ha hecho más que culminar el inmenso despropósito que, desde el mismo momento de su diseño, ha representado esta monumental obra pública.


Desde un punto de vista meramente ecológico, la mayoría de la comunidad científica ya se ha encargado de desacreditar el proyecto en todos sus extremos:

El río Ebro no está en condiciones ecológicas de soportar un trasvase, tanto por motivos de cantidad y estabilidad de su caudal, como por el mantenimiento de la calidad de sus aguas; calidad que hay que entender con un factor básico de conservación de sus ecosistemas y de las actividades agropecuarias y pesqueras que se desarrollan de manera especialmente intensa en su tramo final, desde Vinallop (punto de captación previsto para el trasvase) hasta la desembocadura.


En clara relación con los motivos apuntados, el Plan Hidrológico supone una violación flagrante de todas las directivas europeas en materia de aguas y medio ambiente, hecho que ya ha merecido diversos informes de la Comisión Europea desaconsejando firmemente su financiación con fondos comunitarios.


De todos modos, los motivos estrictamente ecológicos no son los únicos que desaconsejan la implementación de este Plan. La manifiesta insostenibilidad del modelo de crecimiento económico de las zonas receptoras de agua del Ebro, basado en el crecimiento exhacerbado del turismo de masas y en la práctica de deportes propios de otras latitudes, es la prueba más evidente de que el problema de la falta de agua en las zonas receptoras no se está tratando de la manera más indicada. Para solucionar el problema de la gestión del agua en el Estado Español, el sentido común y la opinión mayoritaria de los expertos aconsejan incidir sobre la demanda más que sobre la oferta. En otras palabras: resulta imprescindible racionalizar el consumo en las zonas receptoras, compaginando las políticas de desarrollo económico con el respeto al propio medio ambiente y a sus condicionantes. El respeto de la legalidad vigente, y el fomento de nuevas políticas de regulación de la demanda en las zonas receptoras es la mejor manera de asegurar un modelo de desarrollo sostenible, económicamente viable y respetuoso con los otros pueblos del Estado.


Finalmente, el PHN ha representado una falta absoluta de respeto democrático a los ciudadanos de las tierras del Ebro catalanas, que no han sido tenidos en cuenta ni en las tareas de planificación ni de implementación del Plan, y que han sido ignorados, cuando no atacados y tachados de insolidarios, por los medios de comunicación públicos.


Una lectura en clave estrictamente política asociada al PHN, pone de manifiesto uno de los efectos más perversos de este desafortunado proyecto. El anterior gobierno no ha tenido reparos en tirar adelante el PHN, sin importarle nada más que no fuera los enormes réditos electorales que podía obtener en las zonas receptoras y, más grave incluso, poniendo en grave riesgo la convivencia entre diferentes pueblos del Estado.


El PHN es un despropósito desde un punto de vista ecológico, económico y social. Urge retirarlo y sustituirlo por políticas que regulen la demanda y el consumo en las zonas receptoras, de acuerdo con criterios de desarrollo sostenible y respetando tanto el equilibrio ecológico de los ríos mediterráneos como los legítimos derechos de los ciudadanos que viven y trabajan en sus riberas.


Proposición no de Ley

"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno español a derogar de inmediato el Plan Hidrológico Nacional y elaborar un nuevo plan que establezca un amplio diálogo con todos los agentes implicados en cualquiera de las actuaciones que pueda comportar el Plan. El Plan debe asumir los principios básicos de la Nueva Cultura del Agua -tal como señalan las Directivas 2000/60/CE, la 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, y la 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992-, excluyendo medidas de trasvase entre cuencas fluviales como las que forman parte del actual Plan Hidrológico Nacional, que propone el trasvase del río Ebro hacia el Área Metropolitana de Barcelona y el que tiene como destino el ámbito territorial del Júcar, del Segura y del Sur, así como cualquier futuro trasvase del río Roine."

Palacio del Congreso de los Diputados, 2 de abril de 2004.-Joan Tardá i Coma, Rosa María Bonás i Pahisa, Agustí Cerdá i Argent, Francesc Canet i Coma, Joan Puig Cordón, Jordi Ramón i Torres, y Josep Andreu i Domingo, Diputados.-Joan Puigcercós i Boixassa, Portavoz del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana (ERC).