BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
Num. D-6 de 26/04/2004 Pág.: 39 y 40
Proposición no de Ley ante el Pleno sobre la retirada del Plan Hidrológico Nacional.
Presentada por Grupo Parlamentario Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per
Catalunya Verds
162/000027
La Mesa de la Cámara, en su reunión del día de hoy, ha adoptado el acuerdo que
se indica respecto del asunto de referencia.
(162) Proposición no de Ley ante el Pleno
AUTOR: Grupo Parlamentario Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per
Catalunya Verds.
Proposición no de Ley sobre la retirada del Plan Hidrológico Nacional.
Acuerdo:
Entendiendo que se insta al Gobierno al ejercicio de su iniciativa legislativa
en la materia y, considerando que solicita el debate de la iniciativa ante el
Pleno, admitirla a trámite como Proposición no de Ley conforme al artículo 194
del Reglamento, disponer su conocimiento por el Pleno de la Cámara, dando
traslado al Gobierno, y publicarla en el BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES
GENERALES, así como notificarlo al Grupo proponente.
En ejecución de dicho acuerdo, se ordena la publicación de conformidad con el
artículo 97 del Reglamento de la Cámara.
Palacio del Congreso de los Diputados, 20 de abril de 2004.-P. D. La Secretaria
General del Congreso de los Diputados, Piedad García-Escudero Márquez.
A la Mesa del Congreso de los Diputados
Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, Grupo Parlamentario
Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, presenta la
siguiente Proposición no de Ley sobre la retirada del Plan Hidrológico
Nacional, para su debate en el Pleno de la Cámara.
El Plan Hidrológico Nacional, aprobado en el año 2001, es el máximo símbolo de
la gestión insostenible del agua, puesto que gira alrededor de un trasvase
hacia zonas deficitarias que derivará en la destrucción de espacios naturales
con el consecuente impacto negativo en los ámbitos social y económico en las
poblaciones de las riberas.
El actual Plan Hidrológico Nacional es incompatible con la resolución aprobada
por el Parlamento Europeo en su sesión plenaria del 28 de febrero de 2002,
titulada "Sobre la estrategia de desarrollo sostenible para la Cumbre de
Barcelona", y, por lo tanto, incompatible con la política en materia de
aguas de la Unión Europea, así como con el régimen de ayudas económicas que
establece para financiar determinadas infraestructuras.
El Plan no prevé ninguna medida para la mejora de la calidad del agua.
Incumple la Carta Europea del Agua suscrita por el Estado español y desatiende
la recientemente aprobada Directiva Marco del Agua, cuya principal preocupación
es la calidad ecológica y en la que se configura la cuenca fluvial como ámbito
de actuación.
Un buen uso de los recursos hídricos hace innecesarios los grandes trasvases,
como el del Ebro o del Roine. La aplicación de criterios de eficiencia
permitirá recuperar cientos de miles de litros de agua que hoy día se pierden
en el transcurso de su recorrido.
El agua no puede considerarse un recurso ilimitado y tratado únicamente desde
un aspecto economicista. No es una materia prima cualquiera que se puede
transportar o distribuir de un lugar a otro sin más preocupación que los costes
del transporte. El agua debe valorarse como un elemento esencial del ecosistema
global y, sobre todo, como la base de la biodiversidad.
El Plan Hidrológico Nacional no ha tenido en cuenta ninguno de estos elementos
y ha fijado una infraestructura con una inversión de 48.000 millones de euros
en construcción de grandes infraestructuras, canales y presas para los
trasvases que tan sólo beneficiarán a las grandes empresas constructoras. Los
trasvases previstos en el PHN no representan, como el anterior Gobierno quiso
hacer creer, una actuación solidaria para con otros territorios, sino que incrementará
los desequilibrios sociales y medioambientales entre las zonas más ricas y
pobladas y las más pobres y deshabitadas.
Los costes de las construcciones no se compensarán con los supuestos beneficios
económicos que comportaría para las zonas receptoras de agua, donde, además, se
entrará en una espiral de especulación urbanística con el desarrollo de
urbanizaciones en zonas sin recursos hídricos.
El PHN es, en su redacción actual, una apuesta por un modelo hidráulico
anacrónico, empobrecedor e insostenible, en el que se da prioridad a la oferta
en función de la demanda en lugar de ajustar esta a la falta de aquella.
Por todo ello se presenta la siguiente
Proposición no de Ley
"El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:
1. Retirar el actual Plan Hidrológico Nacional y elaborar uno nuevo que
establezca un amplio diálogo con todos los agentes implicados en cualquiera de
las actuaciones que pueda comportar el Plan. El plan debe asumir los principios
de la Nueva Cultura del Agua, -tal como señalan las Directivas 2000/60/CE, la
79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, y la 92/43/CEE del Consejo, de
21 de mayo de 1992-, excluyendo medidas de trasvase entre cuencas fluviales
como las que forman parte del actual Plan Hidrológico Nacional, que propone el
trasvase del río Ebro hacia el Área Metropolitana de Barcelona y el que tiene
como destino el ámbito territorial de los planes hidrológicos del Júcar, del
Segura y del Sur, así como cualquier futuro trasvase del río Roine.
2. Presentar, en el plazo máximo de tres meses, un Proyecto de Ley para
trasponer al ordenamiento jurídico de la Directiva 2000/60/CE del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco
comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas."
Palacio del Congreso de los Diputados, 14 de abril de 2004.-Gaspar Llamazares
Trigo y Joan Herrera Torres, Portavoces del Grupo Parlamentario de Izquierda
Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds.