22 de
Marzo 2004
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua, la
Fundación Nueva Cultura del Agua, en su Asamblea Anual de Socios Fundadores
celebrada en Jaca, ha acordado dirigir al futuro Gobierno español el presente
documento desde el afán positivo de promover ese cambio tranquilo prometido por
el Sr. Rodríguez Zapatero, en este caso en materia de aguas. Las veinte
propuestas se recogen en cinco grandes apartados.
I-
Detener la política de hechos consumados en curso y abrir cuando menos una
moratoria sobre los proyectos que generen impactos irreversibles
1.- Detener
los procesos de expropiación, licitación y ejecución de los trasvases y grandes
presas en marcha, abriendo un periodo de
reflexión y diálogo, tanto a nivel técnico como social y político mediante una moratoria sobre
los proyectos más impactantes y conflictivos que amenazan generar impactos
irreversibles.
2.- Bloquear
el proceso de solicitud de fondos europeos para los trasvases, propugnando proyectos
alternativos, que deberían quedar oficialmente presentados en el año 2006
y ser ejecutados en un plazo hasta 2008
(ambos fijados por la UE), de forma que no se pierdan los citados fondos. +
3.- Sobre la base de detener la ejecución de los
trasvases y establecer la citada moratoria, se debería priorizar la financiación y ejecución de aquellos proyectos
que susciten amplio consenso social y científico-técnico: modernización de redes
urbanas y de regadíos, saneamiento y depuración de retornos, recuperación del
buen estado ecológico de los ríos, reutilización de caudales, gestión integrada
de recursos subterráneos y superficiales, desalación…
4.- Presentar, de forma urgente, proyectos de este
tipo, que susciten amplio consenso, reclamando la financiación europea en sustitución de los relacionados
con los trasvases.
5.- Definir planes de sequía en todas las cuencas y comarcas, incluyendo entre los
instrumentos a usar Bancos de Agua de derechos concesionales, en base a
mercados intervenidos por la Administración.
6.- Realizar una Redefinición legal
del Dominio Público en torno a los ecosistemas hídricos, desde enfoques operativos, y una aplicación rigurosa de la Ley de forma que se garantice la
recuperación del buen estado ecológico de las riberas, así como seguridad de
personas y bienes frente a los riesgos de riada.
7.- Revisar
los planes de regulación para nuevos regadíos, adecuándolos a los proyectos
de regadío contemplados en el PNR que realmente sean coherentes con los
objetivos de la Directiva Marco y de las políticas agrarias de la UE.
8.- Abordar un proceso de revisión y flexibilización del sistema
concesional para adecuarlo a las prioridades y objetivos de la Directiva Marco del
Agua.
9.- Elaborar un catálogo de ríos y tramos de río en buen estado ecológico, así como una Ley de Ríos Escénicos y Salvajes que permita
protegerlos.
10.- Poner en
marcha mecanismos de control que permitan revisan rigurosamente las
concesiones existentes y las captaciones irregulares en los acuíferos
sobreexplotados o en peligro de sobreexplotación, con el fin de asegurar
una aplicación rigurosa de la ley que garantice el uso sostenible de los
acuíferos; la constitución de comunidades de usuarios y su participación en el
control y gestión de esos acuíferos debe ser una de las claves a impulsar.
11.- Articular mecanismos de control que permitan revisar
sistemáticamente el descontrol
existente en materia de vertidos, como base para aplicar con rigor la ley.
12.-
Revisar la frustrante experiencia de las evaluaciones de impacto ambiental, hechas generalmente
bajo la presión de la Administración promotora de los proyectos, con el fin de
garantizar en el futuro la independencia técnica de los evaluadores respecto a
la Administración promotora del proyecto.
13.-
Reforzar las fiscalías de medio ambiente y anti-corrupción con la encomienda de
investigar las sistemáticas irregularidades existentes en materia de gestión de
aguas en nuestro país, de forma que la justicia pueda aplicarse de forma eficaz
y rigurosa, acabando con las situaciones de desgobierno existentes en materia
de explotación de aguas subterráneas, control del dominio público y gestión de
vertidos.
14.-
Limitar las funciones de la Dirección General de Obras Hidráulicas a funciones
instrumentales y no de diseño de la política hidrológica, asegurando que las
competencias de planificación y gestión se centren desde el Ministerio de Medio
Ambiente en las prioridades ambientales y los objetivos de sostenibilidad de
los ecosistemas hídricos establecidos por la Directiva Marco.
15.- Poner en marcha una profunda reforma de las Confederaciones Hidrográficas, cambiando sus
tradicionales prioridades y funciones de fomento de obra hidráulica por las de
gestión ambiental de los ecosistemas hídricos, en coherencia con los objetivos
marcados por la Directiva Marco, lo que exigirá un nuevo enfoque
interdisciplinar, transparencia y participación ciudadana. En esta línea, la
participación ciudadana proactiva, que exigen las Directivas ambientales europeas,
demanda la puesta a disposición de los colectivos sociales de los medios
económico pertinentes.
16.- Crear un instituto regulador que garantice el interés público de
la ciudadanía en los servicios urbanos de agua ante los procesos de liberalización
en curso .
17.-
Derogar el Texto Reformado de la Ley de Aguas (TRLA) aprobado en la ley de
acompañamiento de presupuestos del 2004, que transponía la Directiva Marco del
Agua, para aprobar una transposición
rigurosa de dicha Directiva acorde con su espíritu y objetivos. En dicha transposición deben
asegurarse reformas que garanticen la recuperación del Buen Estado Ecológico de
los ecosistemas hídricos, un régimen económico-financiero de la gestión de
aguas basado en el criterio de recuperación íntegra de costes y un nuevo
enfoque de participación ciudadana proactiva.
18.- Abrir procesos de Revisión de los Planes Hidrológicos de Cuenca y
del PHN
bajo una amplia participación ciudadana y científico-técnica, con el fin de
adecuar la planificación hidrológica a los objetivos y criterios de gestión de
la Directiva Marco del Agua.
19.- Promover una política de sensibilización y educación en materia de aguas desde las nuevas
perspectivas y objetivos establecidos por la Directiva Marco, fomentando los
valores de la Nueva Cultura del Agua.
20.-
Revisar, de mutuo acuerdo con Portugal, la Convención de Albufeira, asumiendo como
prioritaria la reelaboración de los
Planes de las Cuencas Ibéricas compartidas desde una activa participación
ciudadana que integre las poblaciones e instituciones de cada cuenca a un lado
y otro de la frontera.