UNA ALTERNATIVA DE BAJO IMPACTO Y BAJO COSTE
Según datos del
Instituto Geológico y Minero de España, en el sistema Vinalopó-Alacantí se
diferencian hasta 13 Unidades Hidrogeológicas, con una recarga media total de
unos 54 hm3, que están sometidas a unos bombeos medios de unos 118 hm3, lo que
implica una sobreexplotación global de unos 64 hm3 anuales. El sistema cuenta
asimismo con una escorrentía superficial de unos 20 hm3, que se compensa
aproximadamente con un volumen similar de salidas a zonas húmedas y al mar, por
lo que no cabe incorporarlos a los balances de recursos.
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Recursos y bombeos en el sistema Vinalopó-Alacantí.
Hm3/año.[1] |
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|
U.H. |
Denominación |
Recarga |
Bombeos |
|
||
|
8.36 |
Yecla - Villena - Benejarna |
14 |
30 |
|
||
|
8.40 |
Sierra Maríola |
9 |
12 |
|
||
|
8.43 |
Argueña - Maigmo |
7 |
17 |
|
||
|
8.44 |
Barrancones - Carrasqueta |
7 |
5 |
|
||
|
8.35 |
Jurnilla - Villena |
2 |
14 |
|
||
|
8.42 |
Carche - Salinas |
2 |
8 |
|
||
|
8.51 |
Quibas |
2 |
5 |
|
||
|
8.34 |
Sierra Oliva |
1 |
|
|
||
|
8.41 |
Peñarrubia |
4 |
10 |
|
||
|
8.48 |
Orcheta |
2 |
|
|
||
|
8.49 |
Agost -Montnegre |
2 |
3 |
|
||
|
8.50 |
Sierra del Cid |
1 |
7 |
|
||
|
8.52 |
Crevillente |
1 |
7 |
|
||
|
|
TOTAL |
54 |
118 |
|
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|
Fte. IGME |
||||||
Tras los diferentes
intercambios de caudales entre las diversas U.H., el IGME identifica las
siguientes unidades hidrogeológicas con problemas de sobreexplotación:
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Sobreexplotación en las U.H. del sistema
Vinalopó-Alacantí. Hm3/año. |
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|
U.H. |
Denominación |
Sobreexplotación |
|
8.36 |
Yecla - Villena - Benejarna |
7 |
|
8.43 |
Argueña - Maigmo |
3 |
|
8.35 |
Jurnilla – Villena (*) |
31 |
|
8.42 |
Carche - Salinas (*) |
7 |
|
8.51 |
Quibas (*) |
10,5 |
|
8.41 |
Peñarrubia |
7 |
|
8.50 |
Sierra del Cid |
5,5 |
|
8.52 |
Crevillente (*) |
6,5 |
|
|
TOTAL |
77,5 |
|
(*) U.H. Compartidas entre las cuencas hidrográficas
del Júcar y el Segura Fte. IGME |
||
El sistema recibe además 93 hm3 anuales desde
el exterior, básicamente de la cuenca del Segura (38 hm3) y del trasvase
Tajo-Segura (55 hm3). De estos volúmenes, 45 se destinan a abastecimiento,
suministrados por la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, y los 48
restantes a riegos.
Cuando, a finales del
XIX y principios del XX, se fueron implantando redes de abastecimiento
domiciliario de agua en las localidades del litoral de Alicante, las
captaciones se realizaron mayoritariamente en el interior de la provincia. La
ciudad de Alicante, por ejemplo, tomó inicialmente sus recursos en Sax, en el
Alto Vinalopó, conduciéndolos hasta Alicante por el llamado “Canal del Cid”.
Posteriormente, ante la necesidad de más recursos, prolongó el Canal del Cid
hasta más arriba de Villena, donde se ubicaban los nuevos pozos. También la
ciudad de Elche, así como varias ciudades del Medio Vinalopó, se abastecieron
total o parcialmente con recursos del Alto Vinalopó.
Asimismo, desde
comienzos del pasado siglo se han venido captando en el Alto Vinalopó recursos
para riego en el Medio y Bajo Vinalopó, así como en el Alacantí. La principal
canalización realizada con fines agrarios es el llamado “Canal de la Huerta”,
construido en 1909 desde Villena hasta las proximidades de Alicante, en medio
de grandes protestas, que incluyeron la voladura de una sección del canal.
La presión sobre los
recursos del Alto Vinalopó fue aumentando a lo largo del pasado siglo, hasta
llegar a una situación actual de fuerte sobreexplotación. Según datos del IGME,
en la comarca del Alto Vinalopó se extraen anualmente una media de 42,2 hm3
para riego, de los cuales 20 se utilizan en la comarca, y los otros 22,2 se
envían a las comarcas del Medio y Bajo Vinalopó, así como al Alacantí. Por otra
parte, para usos de abastecimiento el Alto Vinalopó suministra una media de
24,4 hm3 anuales, de los cuales 19,8 se destinan al exterior (Alicante y Elche,
principalmente), y los restantes 4,6 hm3 abastecen las poblaciones de la
comarca. Esto supone, en conjunto, unas extracciones medias de 66,6 hm3
anuales, casi dos tercios de las cuales (42 hm3) se exportan hacia el exterior
de la comarca[2].
Cuando los recursos
del Alto Vinalopó dejaron de ser suficientes para satisfacer la demandas
siempre crecientes del litoral, comenzaron a utilizarse recursos de la vecina
cuenca del Segura. Para conducir estos caudales, se construyeron varias
canalizaciones hasta las comarcas del Bajo Vinalopó, Alacantí y Marina Baja, en
las que se concentra el grueso de la actividad residencial y turística del
litoral de la provincia de Alicante. La primera conducción, conocida como
“Canal de Alicante” pertenece a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla
(MCT), y está destinada al abastecimiento de agua potable. Se inauguró en 1958,
y hasta la entrada en servicio del Acueducto Tajo-Segura (ATS), abasteció a las
ciudades de Alicante, Elche y otras localidades de la comarca, con agua del río
Taibilla, un afluente de la cuenca alta del Segura que proporciona aguas de
excelente calidad.
En 1980 entró en servicio
el Acueducto Tajo-Segura. Entre las infraestructuras del post-trasvase se
construyó un canal con trazado paralelo al anterior, a cota algo más baja, que
finalizaba en el embalse de Crevillente. Este canal tiene una gran capacidad,
pues arranca desde el “Partidor” de la margen izquierda del post-trasvase con
17 m3/seg, y tras varias reducciones llega hasta el embalse de Crevillente con
10 m3/seg, lo que significa que a pleno funcionamiento podría entregar
anualmente en ese punto del orden de 300 hm3. Desde su inauguración, este canal
se encuentra ampliamente infrautilizado, pues ademas de haber sido dimensionado
como canal de riego para funcionar básicamente en verano, normalmente conduce,
incluso en épocas de riego, caudales muy inferiores a los de diseño, dada la
escasez de recursos con que viene contando el ATS. Su capacidad de transporte
vacante no es inferior a los 200 hm3/año.
Por otra parte, dadas
las limitaciones de recursos del río Taibilla, cuando se construyó el ATS se
concedieron 110 hm3 anuales a la MCT para los abastecimientos de las provincias
de Alicante y Murcia. Desde entonces, la mayor parte de las demandas de
abastecimiento urbano de Alicante, Elche, Crevillente y otras localidades del
Bajo Vinalopó y el Alacantí, se viene satisfaciendo con aguas del ATS. El
sistema Vinalopó-Alacantí viene recibiendo en los últimos años una media de 30
hm3 de agua del ATS para abastecimiento. Los 15 hm3 restantes de la aportación
del MCT a las comarcas alicantinas proceden del Taibilla.
Durante la sequía de
mediados de los años noventa se construyó una conducción de emergencia desde
Alicante hasta la Marina Baja, para poder llevar agua del ATS hasta Benidorm.
Este último tramo de la gran arteria costera alicantina fue posteriormente
consolidado con una capacidad de hasta 900 litros/seg, y quedó concluido en
1999 con la construcción de la estación de elevación Rabasa-Fenollar, que fue
financiada en un 85% con 5,9 millones de Euros de los Fondos de Cohesión. La
conexión de esta nueva demanda al sistema del Taibilla fue lo que obligó a
aportar al sistema recursos del Júcar, canalizados a través del ATS.
Por último, en los
próximos meses entrará en servicio la desaladora del Canal de Alicante, situada
junto a esta ciudad, con una capacidad de producción de unos 20 hm3 anuales.
Esta desaladora, que también ha sido financiada a través de los Fondos de
Cohesión, está directamente conectada a la arteria costera, y por sí sola, está
en condiciones de cubrir los eventuales crecimientos de la demanda de agua urbana
en todo el Alacantí y la Marina Baja durante un amplio período.
En síntesis, cabe
señalar que el sistema Vinalopó-Alacantí viene experimentando limitaciones de
recursos hídricos desde tiempos históricos bastante remotos, particularmente en
la costa. Desde finales del XIX el litoral alicantino viene captando recursos
de su entorno con procedencias cada vez más lejanas y de mayor dificultad de
transporte. Primero se explotaron hasta el máximo posible las aguas del Alto
Vinalopó, para su uso en el Bajo Vinalopó y el Alacantí. Más tarde se recurrió
a recursos del Segura. Posteriormente se obtuvieron recursos del trasvase
Tajo-Segura. De este modo se ha llegado a un volumen de consumo global de unos
210 hm3 anuales para el conjunto del sistema, incluyendo todos los usos
agrarios y urbanos.
Sin embargo, la
espiral de crecimiento del consumo que se contempla para los próximos años no
tiene parangón con la registrada en ninguna fase anterior. En la
actualidad se ha iniciado ya la
detracción de recursos del Júcar[3],
que se pretende consolidar en 80 hm3 anuales con la entrada en servicio del
trasvase Júcar-Vinalopó. Está a punto de entrar en servicio una central de
desalación con 20 Hm3 anuales de capacidad, a la que presumiblemente seguirán
otras. Y en el futuro a medio plazo se pretende añadir recursos del Ebro por un
volumen de 168 hm3, según lo estipulado en el PHN.
Esta actuación se
justifica con la intención de sustituir los recursos hídricos procedentes de
los acuíferos del Vinalopó por recursos procedentes del Júcar, con el fin de
recuperar los acuíferos. El proyecto está declarado de interés general por el
R.D. Ley 9/1.998.
Está previsto
trasvasar un total de 80 hm3 anuales, que se pretende distribuir entre las comarcas
receptoras del siguiente modo:
|
Distribución de aportaciones del Júcar-Vinalopó.
Hm3/año |
|||
|
Comarcas |
Riego |
Abast |
TOTAL |
|
Alto Vinalopó |
12,6 |
4,0 |
16,6 |
|
Medio Vinalopó y Alacantí |
32,4 |
19,5 |
51,9 |
|
Marina Baja |
|
11,5 |
11,5 |
|
TOTAL |
45,0 |
35,0 |
80,0 |
|
Fte: CHJ |
|
|
|
El coste previsto de
las obras asciende a 204 millones de Euros, cuya financiación está previsto que
se distribuya del siguiente modo
|
Coste de inversión del trasvase Júcar-Vinalopó |
||
|
Financiadores |
Mpts |
M€ |
|
Usuarios |
12.479 |
75 |
|
Aguas del Jucar S.A. |
12.479 |
75 |
|
Fondos Europeos |
8.985 |
54 |
|
TOTAL |
33.943 |
204 |
|
Fte: Aguas del Júcar |
|
|
En las aportaciones
asignadas a los usuarios se incluyen unos 7.000 millones de Pts. destinados a
obras del post-trasvase, esto es, a obras de canalización y distribución de las
aguas trasvasadas.
Por último, los
precios previstos para los caudales trasvasados son los siguientes:
|
Precios del agua en el trasvase Júcar-Vinalopó. Pts/m3 |
|
||||||||
|
Usos |
Volumen (hm3) |
Explotación |
Amortización |
TOTAL |
|||||
|
Riegos Alto Vinalopó |
12,6 |
6,5 |
7 |
13,5 |
|||||
|
Riegos Medio Vinalopó y Alacantí |
32,4 |
14 |
7 |
21 |
|||||
|
Abastecimiento Zona I |
20,0 |
26 |
14 |
40 |
|||||
|
Abastecimiento Zona II |
15,0 |
31 |
14 |
45 |
|||||
|
TOTAL |
80,0 |
19 |
10 |
29 |
|||||
|
Fte: Aguas del Júcar |
|
|
|
|||||||
Como ya se ha
indicado, desde hace años se vienen realizando trasvases del Júcar a las
comarcas del litoral de Alicante a través del ATS y del sistema de
canalizaciones procedentes de la cuenca del Segura, descritas anteriormente.
Las secciones disponibles a lo largo de toda el itinerario presentan amplias
holguras de capacidad, tanto por lo que se refiere al ATS, que se encuentra
ampliamente infrautilizado, como a las infraestructuras del Post-Trasvase y a
las canalizaciones de la MCT (Canal de Alicante, conducción Fenollar-Amadorio).
En el presente apartado se demostrará que existe una alternativa de transporte
de agua hasta todo el sistema Vinalopó-Alacantí, basado en la utilización de
estas infraestructuras. Esta alternativa apenas exigiría nuevas inversiones, y
resultaría más económica y mas segura para todos los usuarios, además de
generar un menor impacto ambiental y un menor consumo energético.
Se examinará la
viabilidad de la solución propuesta para abastecer a las tres grandes áreas de
demanda que cabe diferenciar en el sistema Vinalopó- Alacantí:
-
Comarcas del litoral: Bajo Vinalopó, Alacantí,
Marina Baja.
-
Alto Vinalopó
-
Medio Vinalopó
Como lo demuestra el envío habitual de caudales que se viene realizando desde hace años, no existe ninguna dificultad para que las aguas del Júcar conducidas por el ATS y las infraestructuras del Post-Trasvase sigan llegando hasta la provincia de Alicante. Y para que sean después distribuidas hasta cualquier punto de demanda de la costa (Alacantí, Marina Baja) a través de la conducción existente Crevillente-Elche-Alicante-Benidorm. Dada la gran holgura de capacidad disponible, los envíos pueden realizarse en volúmenes muy superiores a los actuales, si la evolución de la demanda así lo requiere. En particular, no hay ninguna dificultad para enviar por esta conducción los 31 hm3 previstos en el proyecto de trasvase Júcar-Vinalopó para usos urbanos en el litoral. La sección final de la canalización, que atiende a la Marina Baja, tiene una capacidad de 900 litros/seg, lo que permitiría trasvasar hasta 27 hm3 anuales, mientras que el caudal asignado a esta zona es de 11,5 hm3, esto es, un 40% de la capacidad de la conducción.
Además, el coste de
las aguas trasvasadas por este itinerario es sensiblemente menor que el de
previsto en el trasvase Júcar-Vinalopó. Según lo establecido en la última orden
anual de fijación de tarifas, publicada en el
BOE nº 244, de 11 de octubre de 2002, las aguas propias de la cuenca del
Júcar que utilicen la infraestructura del Acueducto Tajo-Segura y la del
postrasvase con destino a abastecimiento (las llamadas tarifas de la
"Marina Baja") tendrán en el año hidrológico 2002-2003 un precio de 0,059882
€/m3, esto es, 10 Pts/m3. Hay que recordar que en los suministros previstos
en el proyecto de trasvase Júcar-Vinalopó, estas aguas pagarían 45 Pts/m3 en el
caso de la Marina Baja, y 40 Pts/m3 para los demás destinatarios del litoral.
En consecuencia, e independientemente
de cualquier otra consideración, estos suministros deberían ser de inmediato
eliminados del proyecto de trasvase Júcar-Vinalopó, pues su conducción por ese
itinerario, en vez de por el itinerario actual, supondría un perjuicio cierto e
importante para los usuarios de esta zona, sin ninguna justificación.
En el otro extremo
del sistema se encuentra la comarca del Alto Vinalopó. La dificultad de
suministrar a esta comarca por el ATS, y bombeando posteriormente desde el litoral,
los 16,6 hm3 que le asigna el trasvase Júcar-Vinalopó, ha sido utilizada como
argumento a favor de la necesidad de construir el trasvase.
Sin embargo, este
argumento carece por completo de consistencia. La realidad es que no hay que
realizar ningún bombeo para suministrar 16,6 hm3 de agua a la comarca del
Júcar-Vinalopó.
El agua que se desee
asignar al alto Vinalopó puede ser fácilmente suministrada por compensación de
caudales, sustituyendo una parte de las aguas que actualmente captan en el Alto
Vinalopó las ciudades de Alicante, Elche y otras localidades (19,8 hm3 como
media anual) o de las aguas de riego captadas en el Alto Vinalopó que son
utilizadas en los tramos inferiores del valle (unos 22,2 hm3 anuales), por
aguas trasvasadas por el Acueducto Tajo-Segura. La posibilidad de eliminar
hasta 42 hm3 de extracciones, sustituyéndolas por aguas transportadas a través
de ATS no sólo permite compensar los 16,6 hm3 previstos para el Alto Vinalopó
en el proyecto de trasvase, sino que queda un amplio margen para ajustar las
extracciones a la capacidad real de los acuíferos, estableciendo
definitivamente en la comarca un modelo de explotación sostenible.
Además, también en
este caso los usuarios saldrían ganando desde el punto de vista económico.
Obviamente, en las operaciones de compensación de caudales cada usuario paga el
coste del recurso sobre el cual posee derechos. Esto significa que los usuarios
de los caudales que actualmente provienen del Alto Vinalopó seguirían pagando
el coste de extracción de esos recursos al igual que hoy en día, pero se
ahorrarían el coste de transporte, y las eventuales pérdidas de la conducción.
Los beneficiarios, en el Alto Vinalopó, de los 16,6 hm3 asignados del Júcar y
compensados por aguas conducidas al litoral por el ATS, pagarían el coste de
éstas, esto es, 10 Pts/m3, frente a las 13,5 Pts/m3 que deberían abonar en la
alternativa del trasvase Júcar-Vinalopó.
Se trata en último
lugar el tema del Medio Vinalopó, que es el que ofrece una gama más amplia de
alternativas, todas ellas más ventajosas que las del trasvase Júcar-Vinalopó.
La cuestión a
resolver es el suministro del agua de riego prevista en el trasvase
Júcar-Vinalopó para esta comarca, dado que la aportación con fines de
abastecimiento es de pequeña cuantía y podrá realizarse fácilmente por
compensación con caudales aportados desde el Alto Vinalopó. En la información
disponible sobre el proyecto Júcar-Vinalopó se asignan 32,4 hm3 para riego en
las dos comarcas del Medio Vinalopó y el Alacantí, sin desglosar el reparto
entre ambas. Suponiendo que el 75% de estos caudales se destinasen al Medio
Vinalopó, la comarca tendría que recibir 24 hm3 para este uso.
Aún suponiendo que no
fueran aprovechables total o parcialmente algunas conducciones ya existentes,
una nueva conducción con esa finalidad, partiendo del embalse de Crevillente,
tendría una longitud y una sección netamente inferiores a las previstas en el
proyecto Júcar-Vinalopó. La inversión necesaria sería, en cualquier caso, de un
orden de magnitud inferior a la prevista en el travase Júcar-Vinalopó.
Por otra parte, en el
embalse de Crevillente existen, al parecer, grupos de bombeo netamente
infrautilizados, a los que se les podría confiar las tareas de elevación. El
bombeo necesario sería de una altura también netamente inferior a la del
trasvase, y además sólo afectaría, en el caso más desfavorable, a un 30% del
caudal. Este sería el único consumo de energía significativo en toda la
alternativa estudiada, por lo que la ventaja sobre el proyecto Júcar-Vinalopó
en este aspecto sería abismal.
El coste para los
usuarios del Medio Vinalopó estaría compuesto por las 10 pts/m3 ya citadas por
el uso del ATS y el post-trasvase, más el coste de la elevación desde
Crevillente. Esta elevación no debería superar las 10 Pts/m3, por lo que el
coste real se mantendría en el mismo entorno que lo previsto para el agua del
Júcar-Vinalopó para estos usuarios (21 Pts/m3). No obstante, cabe diseñar un
esquema de precios en el que estos usuarios también saliesen netamente
beneficiados, sobre la base de que los bombeos al Medio Vinalopó fueran
sufragados por todos los usuarios, excepto por los del Alto Vinalopó. Ello
reduciría los costes del agua de riego al Medio Vinalopó a unas 14 Pts/m3,
sensiblemente más económica que lo previsto en el proyecto Júcar-Vinalopó.
Una alternativa a
estudiar para el suministro al Medio Vinalopó es la utilización de aguas
recicladas con depuración terciaria procedentes de las ciudades del litoral
(Alicante, Elche, etc...). En el pasado el agua reciclada de Alicante no ha
sido bien acogida por los usuarios, tanto por sus deficiencias de depuración
como, sobre todo, por su excesiva salinidad. Esta salinidad se debía al hecho
de que las aguas del trasvase bajan con una salinidad relativamente alta, y el
ciclo urbano de Alicante la eleva considerablemente, dado que su eficiencia
media de utilización es relativamente alta. Con la próxima entrada en servicio
de la desaladora, sin embargo, la calidad de las aguas de entrada mejorará
sensiblemente, y también lo hará la de las aguas de salida. Si se realiza una
buena depuración, no debería haber ninguna restricción para el uso de esas
aguas recicladas en cualquier aplicación agraria, por exigente que sea.
El Alto Vinalopó es
una comarca con recursos suficientes si sólo tiene que atender a sus propias
necesidades. Sus problemas derivan de la sobreexplotación a la que ha estado
sometida para abastecer a las comarcas de la costa. Basta con plantear un
esquema de compensación de caudales que acabe con la actual situación de
sobreexplotación para que la comarca entre en un régimen hídrico sostenible. Lo
que no tiene sentido es mantener una exportación masiva de agua que
sobreexplota los acuíferos de la comarca, e intentar compensarla mediante la
importación de nuevos caudales bombeados desde un punto con cota más de 400
metros inferior.
El Medio Vinalopó es
una comarca que se ha desarrollado más allá de lo que permitían sus propios
recursos locales de agua. En la actualidad requiere cierto volumen de
aportaciones externas, que pueden ser fácilmente atendibles a bajo coste, bien
sea desde el embalse de Crevillente, sobre la base de recursos conducidos por
el ATS y por el post-trasvase Tajo Segura, bien sea sobre la base de recursos
reciclados de Alicante, Elche y otras ciudades.
En las comarcas del
Bajo Vinalopó, el Alacantí y la Marina Baja se concentran las demandas de mayor
escala, actuales y futuras. El modelo de desarrollo residencial y turístico de
esta zona es completamente insostenible desde el punto de vista ecológico, y
sólo puede mantenerse en pie sobre la base de aportaciones externas de agua,
energía y otros insumos en grandes cantidades, generando una considerable
huella ecológica exterior. Asumiendo conscientemente esa situación, la solución
con menor impacto económico y ecológico para asegurar el suministro de agua es
la de utilizar las infraestructuras
existentes del ATS y el post-trasvase, que posibilitan su atención a bajo
coste, y además básicamente por gravedad, sin bombeos significativos.
En conjunto, se
estima que en una alternativa diseñada según estas directrices, la inversión
necesaria en infraestructuras sería inferior a la prevista en un orden de
magnitud, el consumo energético se reduciría como mínimo en un 75 por ciento, y
el coste medio resultante del agua sería netamente inferior a la mitad del
calculado para el trasvase Júcar-Vinalopó.
Por último, conviene señalar la conveniencia de
hallar alternativas a la generación de recursos del Júcar, que no supongan la
detracción de más caudales propios de este río, desde el embalse de Alarcón. En
este sentido, dado que las demandas que tales recursos deben atender
corresponden en general a usos de elevada productividad, especialmente las
destinadas al turismo, cabe examinar la posibilidad de establecer mecanismos de
mercado de aguas entre la agricultura de Castilla-La Mancha y los usuarios de
la costa. En la Mancha se están utilizando cientos de hm3 cúbicos de agua del
Júcar (extraidos del acuífero asociado al río) con productividades netas
inferiores a 3 céntimos de euro por m3. Abonando a los agricultores un canon
ambiental suficientemente atractivo para que retornaran a cultivos de secano, se
podrían liberar importantes recursos para el abastecimiento de la costa
alicantina, sin mermar aún mas los ya maltrechos caudales del Júcar.
[1] Pernía Llera, J. M.et alt. Los recursos hídricos en la Comunidad Valenciana. Instituto Geológico y Minero de España, 1996
[2] Armayor Cachero, J.L.L.et alt.. Estimación de los consumos agrícola y urbano como elemento de análisis de la demanda en un modelo matemático de gestión conjunta. Aplicación al Alto Vinalopó. Instituto Tecnológico Geominero de España (ITGE). Madrid, 2001.
[3] Como es sabido, las aguas del trasvase Tajo-Segura pasan por el embalse de Alarcón, sobre el río Júcar, mezclándose con las aguas de éste. Dado que el caudal del Júcar es normalmente muy superior al del ATS, de hecho las aguas de origen externo que viene recibiendo desde hace más de 20 años el litoral de Alicante son físicamente aguas sobre todo del Júcar, aunque administrativamente sean aguas procedentes del Tajo. En los últimos años, no obstante, ya se han realizado algunos envíos de agua con recursos administrativamente pertenecienes al Júcar, detraidos en Alarcón.