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Los regantes limitan el agua a los arroceros una semana antes del inicio de la siembra |
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La sequía y la inseguridad en el suministro de agua ha obligado a los regantes a emitir un bando que restringe el riego a los arroceros. Este año prohibirán el uso de los «planters» y además extienden esta orden a los agricultores. |
David
Gilabert, Sueca
La Comunidad de Regantes de Sueca ha hecho
público el bando más restrictivo de su historia a causa
de la sequía y para garantizar un mayor aprovechamiento del
agua. Según reza el documento, publicado ayer en diferentes
medios locales, se prohíbe lo que resta de año los
denominados planters, una práctica casi extinguida pero que
todavía practican algunos agricultores arroceros.
El bando
sale a la luz coincidiendo con el inicio de las labores en los
arrozales que durante los últimos días estaban siendo
preparados para la siembra. Tras este edicto, los arroceros se verán
obligados a sembrar los campos directamente al estar prohibido
utilizar plantas criadas previamente en los planters. Todo ello,
insiste la orden, «ante la escasez de agua y al no poder
garantizar el suministro».
No es la única
restricción. Tradicionalmente, un día a la semana, la
Comunidad de Regantes de Sueca llenaba las acequias de Múzquiz
y el Sequial -las mayores del municipio y las que más
hectáreas abastecen.-Ahora, esta práctica tendrá
lugar sólo cada veintiún días. Ante este hecho,
el bando aclara a todos los regantes que de no poder regar con el
agua disponible «el comunero que desee regar su parcela lo hará
con su motor».
Los regantes han extendido las restricciones
a los campos de naranjos y huerta. En este sentido y «para no
consumir más agua de la necesaria» se obliga a mantener
los surcos «como mínimo cada media hanegada». La
Comunidad de Regantes se reserva el derecho de no facilitar agua a
los campos que incumplan estas medidas. Desde la entidad advierten
que «quien incumpla este bando será denunciado ante los
organismos y se impondrán sanciones».
Hace apenas
dos semanas, se celebró el acto simbólico de la suelta
de aguas que da inicio al año de riego en Sueca. En aquella
ocasión, el presidente de los regantes, José Pascual
Fortea, no dio muestras de que la escasez de agua era tan preocupante
como para dictar este bando.