“La papelera Río Verde Cartón es de
todo menos verde”. Con esta contundente frase definió el presidente de
la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Juan José Moragues, a
una empresa ubicada en la ciudad de Alzira y a la que achacó parte de
la responsabilidad en la contaminación que está sufriendo el río Verde
y como consecuencia el Júcar.
Según Moragues, la contaminación del agua tiene periodos más o
menos graves pero va disminuyendo, “aunque en el momento que tenemos
este periodo de sequía y no se ha luchado contra los focos de
contaminación, pues pasa lo que pasa”.
El presidente de la Confederación hacía referencia a los últimos
casos de mortandad de peces que ha padecido el río Júcar como
consecuencia de los vertidos industriales.
Para el máximo representante de este organismo, lo que hace falta
es una actuación y una inversión tremenda por parte del Gobierno
autónomo en actuación de depuración y de reutilización.
“Lo que no pude ser es que la depuradora de Alzira-Carcaixent se
proyectara en 1993 y que en 2004 estuviera parada porque no tenía los
colectores”, lamentó Juan José Moragues. “Es una falta de
responsabilidad tremenda”, añadió.
Cuestión de prioridades
Para el presidente de la CHJ, “todo es cuestión de prioridades”.
Así, criticó el hecho de que en el Plan del Júcar, en un quinquenio, de
1999 a 2003, “la prioridad absoluta del Gobierno autonómico sea la
reutilización y modernización de regadíos”. Además, añadió, “en 2003 se
anunció que se empezaría a modernizar los regadíos, cuando lo que se
tenía que hacer es cortar la cinta”.
Juan José Moragues lamentó que el Gobierno haga un programa
financiero de ayuda a toda la industria papelera de España para que
predepure las depuradoras “y resulta que el dinero de España va a
sanear las papeleras menos ésta”, apuntó Moragues en clara alusión a la
empresa alcireña.
En referencia a los últimos vertidos al río Júcar, el presidente de
este organismo estatal reconoció que la CHJ “no tienen competencias en
el origen de los vertidos”.
“Podemos sancionar, clausurar, pero eso es precisamente lo que no
queremos hacer”, señaló. “A nadie le gusta poner sanciones millonarias,
porque al final pagan la sanción pero la contaminación sigue y eso no
se resuelve”, puntualizó Moragues.
Aún así, el presidente advirtió que la Confederación “no es un
lugar que cuando uno entra se asusta, pero si no hace las cosas bien
que no se asuste, pero que se prepare. Ya está bien de dejar el medio
ambiente a la cola de todo”.
Años de sequía
Por otra parte, el presidente de la Confederación Hidrográfica del
Júcar hizo referencia a la situación de sequía que se está viviendo y
que llevó, hace unas semanas, a que se extendiera el rumor de que los
agricultores no iban a poder regar sus cultivos.
Juan José Moragues reiteró que en la Ribera “no habrá restricciones de riego’’, a pesar de la fase de sequía existente.
Según el presidente, la dotación de agua para el riego de todo el
Júcar se decidió en el mes de febrero por la Comisión Permanente de la
Sequía, donde están representados los usuarios “y las dotaciones, que
tienen restricciones, debidas a los dos años que llevamos de sequía,
eran importantes”. Aún así, Moragues aseguró que la CHJ va a garantizar
que no hayan restricciones humanas y que el regadío tenga esa cantidad
de agua suficiente para salvar el año”. “Nuestra obligación es que se
cumpla eso, que la gente sea responsable en su consumo”, añadió. Y es
que, tal y como apuntó Moragues, “la sequía se mantiene y se prevé un
verano complicado”.
laribera@lasprovincias.es