|
|
| Comunidad Valenciana |
 |
COMPARECENCIA
|
|
|
| Narbona culpa al Consell de gastar en propaganda y no en regadío |
| |
La ministra explica las razones del cambio del trasvase al Vinalopó mientras García Antón descalifica el proyecto
|
|
| |
|
| Servicios |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
J. A. Blay, Madrid. corresponsal
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, aseguró ayer
en el Senado que la Generalitat Valenciana prefiere gastarse el dinero
en «carteles y en propaganda» antes que en la modernización de los
regadíos del trasvase Júcar-Vinalopó.
«Ustedes no quieren escuchar a buena parte de la sociedad
valenciana, que son las comunidades de regantes, las más interesadas en
que las obras de modernización de los regadíos se acaben con el dinero
que ustedes prefieren gastarse en carteles y en propaganda», afirmó la
ministra en su segunda intervención en la Comisión General de
Comunidades Autónomas del Senado. La ministra compareció para explicar
las razones del cambio de toma del trasvase Júcar-Vinalopó a petición
del grupo parlamentario popular. Y aprovechó su intervención para
garantizar que el conjunto de esta infraestructura, con una inversión
de 303 millones de euros, «contará con financiación de la Unión
Europea. En mayo presentaremos la documentación».
Narbona insistió en las ventajas técnicas y cualitativas de la apuesta
por la toma de aguas en el azud de La Marquesa, cerca de Cullera, en
sustitución del punto previsto en el proyecto original, en Cortes de
Pallás, aguas arriba del río. E insistió en una de las ventajas: el
precio de 0,196 euros por metro cúbico para los usuario del Vinalopó,
«mucho menor que en el proyecto inicialmente redactado».
La ministra llegó al Senado acompañada de altos cargos de su
departamento y rodeada de los presidentes de las acequias que integran
la Unión Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ): Juan Antonio Delgado,
de la Acequia Real del Júcar; Federico Andrés, de la de Escalona; José
Picot, de la de Carcaixent; de la de Corbera, Vicente Palacios; José
Fortea, de la de Sueca, y José Polo, vicepresidente de la de Cullera.
Desde el PP se calificó la situación como «golpe de efecto». En
nombre del PP intervino el senador Pedro Agramunt quien justificó el
cambio «por presiones políticas de ERC al Gobierno socialista. Esa es
la pura y simple verdad», afirmación que desató más sonrisas que
aplausos en el hemiciclo.
Por su parte, el conseller de Infraestructuras y Transportes, José
Ramón García Antón, consideró «injustificado» el cambio de toma de
aguas, que atribuyó a cuestiones «estrictamente políticas». «Es
vergonzoso ver el borrador en el que se han basado para el cambio. Han
hecho de todo, ministra, de todo menos usar el rigor mientras que los
regantes del Júcar pasan a ser de segunda categoría», dijo en su
intervención.
El conseller afirmó que el objetivo «expreso y declarado» del
Gobierno central es que «no exista ningún trasvase» Júcar-Vinalopó.
|
 |
 |
Levante-EMV es un producto de Editorial Prensa Ibérica .
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los
contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa
de Levante-EMV |
|
|