LEVANTE 15-04-06
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El Júcar se dejó en la Mancha en 2004 agua suficiente para regar los campos de golf de España |
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En el año hidrológico 2004-2005, el río Júcar registró a su paso por La Mancha -en el tramo que va desde el embalse de Alarcón hasta el del Molinar, cerca de Cofrentes- unas detracciones de 278,26 hm3 provocadas por el regadío mediante aguas subterráneas de forraje, maíz y otros cultivos subvencionados. |
J.
Sierra, Valencia
La
CHJ estima que ese mismo año hidrológico y
contabilizando los efectos de la sequía, el Júcar
debería haber ganado en los manantiales de ese tramo 213,44
hm3, casi tres veces el proyectado trasvase al Vinalopó.
Los
datos suponen que el río Júcar, a su paso por la
provincia de Albacete, ha perdido literalmente 64,82 hectómetros
cúbicos -la mayor pérdida de la historia-que han sido
desembalsados desde Alarcón y hechos circular por el cauce
artificialmente antes de que los tragase la esponja que supone el
regadío manchego.
Este volumen de agua es equivalente al
que consume el riego de todos los campos de golf de España,
según los datos ofrecidos por la federación que regula
este deporte, o al consumo industrial y urbano de toda la provincia
de Castelló.
Dicho de otro modo: el embalse de Alarcón,
la joya de los regantes valencianos entregada hace unos años
al Estado, cumple ahora una función casi estrictamente
medioambiental: guarda el poco agua que la sequía deja caer en
las sierras de Cuenca para administrarla en verano y cada vez más
también en invierno e impedir así que el río se
seque ya en Albacete.
Fuentes de Xúquer Viu aseguraron
ayer que estos datos coinciden con los oficiales manejados por la
Comisión Permanente de la Sequía y en opinión de
este colectivo evidencian que más allá de la
climatología y del déficit pluviométrico, la
enfermedad del Júcar tiene un origen claro: los pozos de la
Mancha.
Varas de medir
Ayer, el conseller de Infraestructuras
y Transporte, José Ramón García Antón,
aprovechaba las denuncias sobre estas extracciones y la crítica
situación que atraviesa el Júcar para afirmar que el
Ministerio de Medio Ambiente «parece» tener «dos
varas de medir, según sea la Comunitat Valenciana o
Castilla-La Mancha».
García Antón denunció
que mientras el Gobierno central «ha estado cuestionando y
modificando» el trazado original del Júcar-Vinalopó,
«parece que la extracción ilegal de agua de Castilla-La
Mancha no les preocupa y no ponen soluciones definitivas para acabar
con esta solución».
Sin embargo, la responsabilidad
sobre lo que ocurre en la Mancha es difícilmente atribuíble
a un Gobierno concreto.
En 1960-61, bajo el franquismo, se
apreciaron las primeras -mínimas-detracciones de caudal, que
pasaron a ser significativas ya a partir de la llegada de la
democracia (31,43 hm3 en 1976-1977), y espectaculares a partir del
año 1995-1996, con 221,76 hm3.
Fue en ese periodo, con
García-Antón ya en la conselleria de Obras Públicas
y con José María Aznar recién llegado al
Gobierno de la Nación cuando por primera vez en su historia el
río perdió en la Mancha 31,43 hm3.
Desde esa fecha,
la única medida visible para evitar la sangría del
Júcar ha sido la aprobación pactada del Plan
Hidrológico del Júcar, «generoso con la Mancha y
que apenas se cumple en esta región», según
recordaban hace unos días desde Xúquer Viu.