La Comunitat tiene a dos meses del verano la mitad de agua para generar energía que en 2005
La reserva de caudal disponible
en los embalses era de 595 gigavatios/horaen mayo del pasado año
mientras que al empezar este mes se situaba en 277
Los embalses de la Comunitat
Valenciana con capacidad para generar energía eléctrica se encuentran
con la mitad de reservas que para ese propósito disponían el año
pasado. Mientras el 2 de mayo de 2005 se podían generar 595
gigavatios/hora, el pasado día 1 de este mes esa cifra se situó en 277
en las mismas instalaciones.
La Comunitat Valenciana se acerca al
verano con una capacidad para generar energía hidráulica que es un 53 %
inferior a la que se disponía el año pasado en la misma fecha. La
sequía también afecta a la capacidad para generar energía.
Los datos del Ministerio de Medio Ambiente apuntaban el pasado día
1 de mayo unas reservas en la cuenca del Júcar que permiten la
generación de 277 gigavatios/hora, mientras que el año pasado, el día 2
de mayo de 2005 la capacidad para obtener energía eléctrica a partir
del agua era de 595 gigavatios/hora.
En términos porcentuales, los datos del Ministerio de Medio
Ambiente, apuntaban para el primer día de este mes que la capacidad
para generar energía a partir de los embalses suponía el 11,6 %,
mientras que el 2 de mayo de 2005, la capacidad era del 25 %.
Ya a finales de 2005, concretamente en octubre, la Comunitat
afrontaba un recorte del 60% de su capacidad para generar energía
eléctrica a partir del agua embalsada, respecto a doce meses antes.
Ahora la situación apunta una ligera mejoría respecto de octubre de
2005, si bien la época del año es distinta.
Resultados del verano
En 2005, al mes de mayo siguieron tres meses de verano en los que
la energía disponible en los embalses fue disminuyendo hasta el
principio del otoño.
Así, de los 595 gigavatios de los que se disponía en los primeros días de mayo se pasó a 496 al principios del mes de junio.
En julio se volvió a observar una reducción de esa capacidad al
pasar a 407 gigavatios. En agosto esa cantidad se situó en 340 para
cerrar el verano en el mes de septiembre con una reserva de 286
gigavatios/hora. A lo largo del otoño pasado y los primeros meses de
este año la situación mejoró.
Cuando el pasado mes de octubre se habló de una reducción del 60 %
de la capacidad para generar energía eléctrica a partir de las reservas
hídricas, el jefe del Servicio de Protección del Medio Ambiente de la
Conselleria de Territorio, José Vicente Miró hacía referencia a una de
las consecuencias que ello podía acarrear, al afirmar que existía ‘‘una
relación directísima’’ entre la sequía y la contaminación.
La explicación llegaba al apuntar que el ‘‘nivel de CO2 es de
esperar que sea mayor porque las centrales hidráulicas y las
minihidráulicas generan menos energía y hay que recurrir a otras
fuentes energéticas’’.
Energías alternativas
Ante esa posibilidad, el director del Centro de Estudios
Ambientales del Mediterráneo (CEAM), Millán Millán, aseguró hace unos
días a LAS PROVINCIAS que ante las consecuencias que trae consigo la
sequía en relación con la contaminación caben distintas opciones.
Millán llamaba a la utilización de ‘‘energía eólica, energía solar y a
un mayor ahorro de energía’’ y considera que un 60 % de la energía se
podría ahorrar’’.
El secretario para la Prevención de la Contaminación y el Cambio
Climático del Ministerio de Medio Ambiente, Arturo Gonzalo Aizpiri
señaló que e a lo largo del año pasado ‘‘la extrema sequía que hizo que
el sector hidroeléctrico generara 8 millones de toneladas de Dióxido de
Carbono más’’.
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