Un juzgado de Alzira investiga los vertidos tóxicos del río Verde
Xúquer Viu pide que se clausure el colector que contamina este afluente
El río Verde se ha convertido
en una cloaca. Así al menos lo denuncian, una vez más, desde Xúquer
Viu, quien además, ha exigido a la Confederación del Júcar que clausure
el colector “que esta contaminando este río”. El juzgado de Alzira ya
ha abierto diligencias por el último episodio de contaminación del
pasado mes de diciembre.
Basta. Así de contundentes se
mostraron los miembros de la plataforma Xúquer Viu para protestar por
los continuos vertidos al río Verde, que lo han convertido en un
“residuo tóxico” donde se acumula la pasta de papel, el corcho blanco y
otros residuos.
Como novedad, el portavoz del colectivo, Paco Sanz adelantó que,
recientemente, la Fiscalía de Valencia les informó que la denuncia que
presentó Xúquer Viu por delito ecológico “ha sido trasladada al juzgado
de Alzira donde ya se han abierto diligencias por el último episodio de
contaminación del río del pasado mes de diciembre”.
Mientras, el colectivo ha exigido a la Confederación Hidrográfica
del Júcar (CHJ) que clausure el colector al río Verde y “obligue a los
responsables a restituir el daño provocado por los vertidos, tal y como
establece la Ley”, apuntó Paco Sanz.
“Queremos que la resolución judicial obligue a la empresa a hacer
una restauración medioambiental, ya que creemos que con la multa no se
soluciona el problema”, añadió.
Sanz también lamentó que mientras no se rebaje la carga
contaminante en su origen, “la CHJ ya nos dijo que aunque hagan la
depuradora de Carcaixent, ésta no podrá acabar con la contaminación”.
Isidre Pegenaute, miembro de la plataforma, remarcó que la
situación del río “empeora debido a la falta de caudal del Júcar como
consecuencia de la sobreexplotación del acuífero de la Mancha
oriental”.
“Es una vergüenza que tanto el río Verde como el Júcar sean
considerados Lugares de Interés Comunitario y al mismo tiempo se tolere
su muerte por contaminación y falta de caudal”.
Pegenaute recordó que en julio de 2005 el Ayuntamiento de Alzira
aprobó la ordenanza sobre aguas residuales y dio un plazo de un año a
las empresas para que se adaptaran a la ley. Aún así, añadió, “los
vertidos continúan y la situación puede empeorar este verano”.