La alcaldesa también aprovechó para arremeter contra ‘‘la dejación de funciones de la propia Confederación Hidrográfica”.
En primer lugar, ‘‘el plan de saneamiento del año 1994 está
incumplido. La depuradora (para Alzira, Carcaixent, Villanueva de
Castellón y la Pobla Llarga) debería haber estado finalizada en 1996.
Han pasado diez años y aún no está hecha. Y lo que es peor, tenemos la
sospecha de que esa depuradora, aún antes de abrirse, se va a quedar
pequeña”.
La CHJ, según relató Bastidas, previó la puesta en marcha de la
depuradora ‘‘en dos fases, la primera la Pobla Llarga y Villanueva de
Castellón y la segunda Alzira y Carcaixent. ¿Por qué no lo hicieron al
revés”.
Bastidas también censuró el hecho de la Confederación ‘‘esté
cobrándole a la empresa Río Verde, que tanto critica ahora, un canon de
150.000 euros al año por servicios de la depuración de aguas que
debería dar y que sin embargo no cumple”.
‘‘La CHJ debería tratar de colaborar más con las diferentes
administraciones, en este caso el Ayuntamiento de Alzira, para buscar
soluciones a los problemas en lugar de judicializar, y sólo en algunos
casos, la vida política”, afirmó Bastidas.