Bastidas cree que la CHJ denuncia a Alzira y Carcaixent por su color político
La alcaldesa afirma que hay mil expedientes sancionadores que no se han impulsado
Por ser municipios gobernados
por el PP. Este es el motivo que, según la alcaldesa de Alzira, Elena
Bastidas, ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Júcar a
denunciar tanto a la capital comarcal como a Carcaixent por los
vertidos de diferentes empresas al río. Bastidas afirma que hay más de
mil expedientes sin tramitar.
La alcaldesa de Alzira, Elena
Bastidas, atribuyó a una ‘‘persecución política” la decisión de la
Confederación Hidrográfica del Júcar de denunciar tanto a su
Consistorio como al de Carcaixent por los vertidos de diferentes
empresas al río Júcar. ‘‘Jamás, en los 25 años de democracia, había
asistido a una persecución política por parte de cualquier otra
administración”, denunció.
Bastidas, quien convocó una rueda de prensa después del anuncio
efectuado el pasado viernes por el presidente de la CHJ, denunció que
tienen conocimiento de que hay ‘‘más de mil expedientes sancionadores
abiertos” contra diferentes localidades por vertidos al río, ‘‘pero
únicamente, y qué casualidad, se han llevado al juzgado las que afectan
a Carcaixent y Alzira”, municipios ambos gobernados por el PP.
La máxima autoridad municipal afirmó que tiene previsto remitir un
escrito a la CHJ en el que pedirá que haga públicos el millar de
expedientes que, según ella, obran en este organismo ‘‘y se explique
por qué no se ha usado la vía penal como sí ha ocurrido con Alzira y
Carcaixent”.
‘‘Alzira no va a consentir ser cabeza de turco porque no es ni mucho menos el único responsable de los vertidos”, afirmó.
Así, ‘‘y en defensa de los intereses de la ciudad, en primer lugar
estudiaremos impulsar las acciones judiciales y políticas que
consideremos necesarias”.
Bastidas, quien compareció acompañada del técnico de Medio
Ambiente, Llorenç Pérez, y del concejal responsable del área, Eliseo
Candela, recordó que cuando asumieron el mando del Ayuntamiento en el
año 2003 ‘‘nos encontramos con la nada en materia de vertidos, ni
siquiera estaba hecha la ordenanza reguladora”.
En esta comparecencia también se recordó que en el pasado mes de
diciembre de 2005, la CHJ envió una resolución al Ayuntamiento de
Alzira en la que proponía la mínima sanción establecida contra una
empresa ‘‘porque el Ayuntamiento ha actuado con diligencia” en el
control de los vertidos.
‘‘Y apenas cinco meses después de esta carta se descuelgan con esta
denuncia. Qué casualidad que entre los que participaron en la
concentración contra el río había dirigentes de una asociación
ecologista que también son dirigentes de partidos de municipios que
podrían estar afectados por las sanciones”. ‘‘Este es un caso más con
el que el PSOE está intentando judicializar la vida política”, afirmó
Bastidas.
Actuación del Ayuntamiento
Sin embargo, en la comparecencia se transmitió la idea de que el
Ayuntamiento de Alzira ‘‘jamás había trabajado con tanta sensibilidad
por el medio ambiente como lo está haciendo este equipo de gobierno”.
El pasado viernes, el presidente de la CHJ anunció durante una
visita al río su intención de denunciar al Ayuntamiento de Alzira como
responsable de los vertidos al río Verde que está realizando la empresa
Río Verde Cartón. La denuncia se dirige hacia el Consistorio por
considerarlo responsable de la actuación de la empresa.
En la jornada de ayer, LAS PROVINCIAS se puso en contacto con la
Confederación Hidrográfica del Júcar para que expusiera su opinión ante
las acusaciones de Bastidas, pero no hubo respuesta a estas
manifestaciones.
Juan José Moragues, presidente de este organismo, afirmó el viernes
que la empresa está conectada al alcantarillado municipal, por lo que
el Ayuntamiento es quien tiene la responsabilidad en último caso.
‘‘Cualquier ayuntamiento tiene la obligación de que cuando una empresa
se conecta al alcantarillado municipal, lo haga con las cualidades
mínimas. No se puede echar cualquier cosa a las tuberías”, señaló.
Así, afirmó que se deben aplicar ‘‘todos los procedimientos legales para que todo este trabajo no se venga abajo”.
Otro de los hechos que Moragues denunció en su momento es que las
papeleras tienen una actividad contaminante y recordó que el Ministerio
de Medio Ambiente firmó un convenio con la Asociación Española de
Papeleras con la finalidad de ofrecer ayudas para predepurar este tipo
de empresas.
Moragues lamentó que la empresa objeto de la denuncia ‘‘ni siquiera
se presentó”. Afirmó que en 2003, al Ayuntamiento de Alzira ‘‘se le
archivaron los expedientes sancionadores iniciados por la mala calidad
de las aguas que se vertían tanto al Verde como al Júcar”.
laribera@lasprovincias.es