AGRICULTURA Riegos de Levante rechaza el trasvase del Júcar por la deficiente calidad del agua   Los regantes aprueban por unanimidad no aceptar la propuesta de la cuenca valenciana y apuestan por la toma de Antella como solución   V. LÓPEZ DELTELL

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La asamblea se celebró en las nuevas instalaciones de Riegos de Levante, situadas en el Parque Agroalimentario

La Comunidad General de Riegos de Levante aprobó ayer, por unanimidad, en una asamblea celebrada en su nueva sede del Parque Agroalimentario de Elche, rechazar la propuesta realizada por la empresa estatal Aguas del Júcar, al considerar la deficiente calidad del agua y, en menor medida, su elevado precio. El presidente de la entidad, Manuel Serrano, aseguró a este diario que «todos agradecemos los esfuerzos de Aguas del Júcar por pensar en nosotros, pero lamentablemente no podemos evitar comparar las aguas de las colas de los ríos, porque conocemos las del Vinalopó y el Segura».



Para razonar la respuesta, Serrano destacaba que «una comunidad como la nuestra, inmersa en un ambicioso proceso de modernización del regadío, no puede aceptar un agua como la que se nos ofrece, con una conductividad de 1.500 microsiemens (ms/cm). Es totalmente incompatible. Así lo demandan las autoridades sanitarias de la Unión Europea y las propias instalaciones». Según el presidente de Riegos de Levante, «nosotros tenemos unos parámetros claramente definidos, los que marca el Tajo-Segura, con una conductividad de 800 ms/cm y un precio de 0,10 euros el metro cúbico. Lo único que nosotros estaríamos dispuestos a discutir es el precio, pero no la calidad del agua». Un ejemplo de que «en el precio podríamos llegar a un acuerdo» es que apoyamos la desaladora de Torrevieja aún sabiendo que es cara, porque nos ofrecerá un agua de calidad».

La solución al problema, según Serrano, es que la toma del agua no se realice «ni en Cortes de Pallás ni en el Azud de la Marquesa, sino en Antella, siempre después de que los usuarios del Júcar hayan satisfecho sus necesidades». Con esta propuesta, Riegos de Levante se solidarizaba con la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, según expresaba el portavoz de Riegos de Levante, Ángel Urbina.

Manuel Serrano especificaba ayer que «lo que pedimos es el agua sobrante de los regadíos del Júcar». Con la toma en Antella, «tendríamos una solución intermedia económicamente y con una conductividad similar al Tajo-Segura». En este punto, el presidente de Riegos de Levante, que deseaba que siguieran las conversaciones para intentar llegar a una solución, lamentaba «tener que rechazar la oferta de agua, pero su calidad no es aceptable».