Valencia

El aumento de 90.000 hectáreas de regadío en Castilla-La Mancha agrava la sequía del Júcar

El director del Instituto de Geografía de Alicante afirma además que en 15 años han bajado un 20% los cultivos en la Comunitat

El río Júcar es más vulnerable a la sequía debido al incremento de 90.000 hectáreas de superficie de regadíos en Castilla-La Mancha en los últimos cinco años. Así se manifestó el director del Instituto de Geografía de Alicante, Antonio Gil Olcina, que además cifró en un 20% la disminución de cultivos en la Comunitat en quince años.

M. J. CARCHANO/VALENCIA


En 1989, el Gobierno de Felipe González declaró de Interés General de la Nación a través de un Real Decreto la transformación en zonas de regadío de una superficie de 100.000 hectáreas en Manchuela centro y el Canal de Albacete. En el último lustro, los agricultores manchegos han reconvertido 90.000 hectáreas en fértiles cultivos y consumen 400 hectómetros de agua del río Júcar, ocho veces más que en 1995.

El catedrático de Análisis Geográfico Regional y director del Instituto de Geografía de la Universidad de Alicante, Antonio Gil Olcina, criticó ayer la decisión que tomó el Gobierno porque “el río Júcar es mucho más vulnerable a la sequía desde entonces”.

Olcina se mostró contrario a que tanto en Castilla-La Mancha como en Aragón se incrementen las zonas de regadío subvencionadas, que “se mantendrán productivas tanto como se mantenga la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea”.

La transformación en agricultura de regadío de la tierra de secano también se plantea en Aragón como una forma de ayudar al desarrollo de las zonas rurales. Pero el director del Instituto de Geografía alicantino calificó de “inviable” cualquier transformación en una zona que no cuenta con las características térmicas y de luminosidad de la Comunitat. “Es un despropósito lleno de irracionalidad”, dijo Olcina.

El catedrático de la Universidad de Alicante dio una conferencia ayer en el marco de las jornadas organizadas por la Fundación Agua y Progreso. “El agua del Turia y del Júcar se ha utilizado históricamente en las zonas idóneas por sus condiciones climatológicas para el regadío, como es la Comunitat Valenciana”, dijo Olcina.

Y mientras en otras regiones se incrementan las superficies destinadas al regadío, disminuyen en la Comunitat. El director del Instituto de Geografía cifró la pérdida de superficie destinada a regadío en 50.000 hectáreas en los últimos cinco años, lo que supone un 20% de disminución de zonas de cultivo, la mayor parte en Alicante y Valencia.

Menores recursos
El director del Laboratorio de Climatología de Castellón, José Quereda, que también intervino en las jornadas, auguró que los recursos hídricos disminuirán debido al cambio climático. “En 2020, si la temperatura aumenta un grado y las precipitaciones disminuyen un 5% –un escenario perfectamente asumible por los climatólogos, según Quereda– la disponibilidad de agua se situará muy por debajo de la demanda”. En este sentido, el secretario autonómico de la Conselleria de Infraestructuras, Pedro Marco, cifró que ya en la actualidad “un 10% de las demandas hídricas de la Comunitat Valenciana están sin cubrir”.

mjcarchano@lasprovincias.es

Situación actual del embalse de Contreras, en la cuenca del río Júcar.