TERRA ESPAÑA 19-06-06
Más de un 60 por ciento del conjunto de recursos hídricos generados en Castilla-La Mancha no pueden ser utilizados en la comunidad autónoma, principalmente porque un 57 por ciento se usa en otras regiones de España, según un estudio del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla-La Mancha.
Así
lo indicó el presidente de este órgano, Juan Antonio
Mata, después de que el pleno del CES aprobara hoy el estudio
'La gestión del agua en Castilla-La Mancha' y lo presentara al
vicepresidente de la Junta, Fernando Lamata.
Mata indicó
que, de los 9.258 hectómetros cúbicos que se generan en
Castilla-La Mancha, la comunidad autónoma sólo tiene
asignados 2.730 hectómetros en los diferentes planes
hidrológicos de cuenca y añadió que el uso de
recursos hídricos generados en Castilla-La Mancha en otras
regiones afecta, principalmente, a los ríos Tajo, Júcar
y Segura.
En el caso del trasvase Tajo-Segura, el estudio
señala que desde el año hidrológico 1978/79
hasta el 2004/05 se han trasvasado 9.329 hectómetros cúbicos,
a razón de una media de 345 hectómetros cúbicos
al año.
Ese volumen medio trasvasado se ha incrementado
en los últimos ocho años hasta 532 hectómetros
cúbicos al año, derivándose en ese periodo más
de un 30 por ciento de lo que se venía trasvasando y fue en el
año hidrológico 1999/00 cuando se hizo el mayor
trasvase de la historia, que superó los 620 hectómetros
cúbicos.
Mata señaló que este uso ha
hecho que los pantanos de la cabecera del Tajo estén en una
gravísima situación y afirmó que esos recursos
que se derivan al Levante se necesitan en Castilla-La Mancha para
abastecer a los municipios ribereños de los embalses y
recargar los acuíferos, así como para el consumo en la
cabecera del Tajo y en la zona de La Mancha y para el desarrollo
económico.
Además, dijo que decisiones que no se
han ejecutado del Plan Hidrológico Nacional (PHN) impiden que
se liberen 250 hectómetros cúbicos de agua por año
en el Júcar para ser usada en Castilla-La Mancha.
En el
estudio del CES se indica también que, aunque Castilla-La
Mancha cuenta con algo más del 73 por ciento del total de la
superficie de la cuenca del Júcar y el 43 por ciento de la
población, tan sólo tiene asignado un 25 por ciento del
agua regulada.
Juan Antonio Mata señaló que esta
'hipoteca' en los recursos hídricos superficiales ha llevado a
que la agricultura de Castilla-La Mancha tuviera que usar y en
algunos casos 'abusar' de los acuíferos, lo que ha colocado en
una 'situación dramática' al Parque Nacional de Las
Tablas de Daimiel.
El estudio del CES señala que en
Castilla-La Mancha es el sector agrario el que consume un mayor
volumen de recursos hídricos, llegando a representar un 91,9
por ciento del total del agua consumida en la región,
porcentaje diez puntos superior a la media española.
No
obstante, en Castilla-La Mancha no se ha llegado todavía a los
porcentajes de regadío de regiones vecinas que son receptoras
de recursos generados y regulados en Castilla-La Mancha, que cuenta
con un 12 por ciento de superficie agraria útil regada frente
al 38 por ciento de Murcia, el 40 por ciento de Valencia y el 18 por
ciento de la media del país.
En el informe del CES, se
considera que se deben redistribuir las actuales fuentes de
abastecimiento en la comunidad a través de un Plan Director
Regional de Abastecimiento.
Así, plantea aumentar el
peso de la cuenca del Tajo como fuente de recursos, cuya aportación
a los abastecimientos regionales debería pasar del 35 al 55
por ciento como mínimo.
También propone
sustituir recursos de aguas subterráneas de acuíferos
por aguas superficiales de embalses, de forma que la participación
de las aguas subterráneas en el abastecimiento regional pase
del 56 al 30 por ciento.