Martes, 12 de septiembre de 2006
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LA RIBERA
Centenares de peces aparecen muertos en el Júcar a su paso por Alzira a causa de la contaminación
“Los políticos se echarán la culpa, pero el resultado es el que se ve aquí”
Los peores augurios formulados tras la aparición de una capa verde sobre el Júcar se han cumplido. Los vecinos de Alzira observaron ayer centenares de peces muertos a causa de la falta de agua y de la contaminación. La Confederación Hidrográfica aún no ha limpiado el río, tal y como prometió hace más de una semana.
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‘‘Esto se veía venir”. De este modo se expresaba ayer Bernardo, un vecino de Alzira, después de observar la tragedia ecológica que acabó con la vida de centenares de peces del río Júcar. La lenteja de agua, una planta que consume oxígeno, aparecida unos metros más abajo del curso fluvial, invitaba la semana pasada a los presagios más pesimistas. La contaminación y la escasez de caudal han puesto en peligro de extinción una de las principales arterias hídricas de la provincia de Valencia.

‘‘Los políticos se echarán las culpas unos a otros pero el resultado final es este que se ve aquí. No sé si habrá remedio o tendremos que celebrar el entierro del río”. Mientras Bernardo y otros vecinos observan impotentes un desastre ecológico motivado, en buena medida, por la acuciante sequía ue sufre la Comunitat, lo cierto es que las administraciones sí parece hacer acusado una excesiva pasividad.

Hace ya más de una semana, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), tras la aparición de la capa verde formada por la lenteja de agua, anunció que iba a limpiar el río. Estos trabajos aún no se habían iniciado, según la entidad fluvial, porque sus técnicos estaban estudiando la posibilidad de trasladar los peces. Para muchos, la solución, si llega, lo habrá hecho demasiado tarde. La estampa era desoladora.

Y es que el aire, en la mañana de ayer, era irrespirable a pocos metros del río Júcar a su paso por Alzira. Las personas que, desde la estación, iban o venían, se paraban sobre el Pont de Ferro y miraban atónitos al fondo del barranco. Allí, sobre las orillas, centenares de peces muertos se descomponían al sol. La indignación de los vecinos era patente. ‘‘Me da mucha rabia asistir a esta pasividad de todos los organismos implicados”, denuncia José.

‘‘Es que creo que parece que el Júcar no les interese nada. ¿Qué herencia les vamos a dejar a nuestros nietos? Lo de nadar en el río, que pasaba hace algunos años, ya parecen historias de mayores”, lamentó José. Paco Sanz, miembro del colectivo Xúquer Viu, recuerda: “Hace tiempo que veníamos avisando de que algo así podía suceder”.

El portavoz ecologista señaló que durante la pasada semana, varios miembros de la organización inspeccionaron el Júcar a su paso por diversos municipios de la Ribera. “No vimos peces muertos, aunque sí notamos que el río atraviesa uno de sus peores momentos”. Por eso, Xúquer Viu prepara una manifestación en Alberic.

100 metros cúbicos al Ebro
“La falta de caudal, sumado a la contaminación es, seguramente, la responsable de las muertes. El agua baja muy sucia y, como es insuficiente, la contaminación no se disuelve”, señaló Sanz.

El portavoz de Xúquer Viu recordó que la CHJ envía un metro cúbico por segundo al Júcar y, como contrapartida, puso como ejemplo los cuatro metros cúbicos por segundo asignados al Segura y los 100 del Ebro.

Xúquer Viu lleva años denunciando “la sobreexplotación de los acuíferos en la Mancha Oriental”. En opinión de los ecologistas, la extracción de agua del Júcar, a su paso por esta zona, provoca la pérdida de, “al menos, unos 300 hectómetros cúbicos”.

“La Confederación Hidrográfica del Júcar no ha sabido actuar con decisión y valentía para proteger el caudal del río y han preferido sacrificarlo antes que enfrentarse a tres o cuatro terratenientes de la Mancha Oriental”, denunció Paco Sanz.

laribera@lasprovincias.es